Relatos · Portugal

Un fin de semana en Oporto

Contado como se lo contaría a un amigo, paso a paso.

Un fin de semana en Oporto, en Oporto

A Oporto no se va solo a visitar: te dejas atrapar. Así pasaría 2 días allí, sin prisas y dejando tiempo para lo que no se puede planear.

Día 1 · Barrios y sabores

Por la mañana, pon rumbo a Puerta de Carvão. Es de esos sitios que te dejan en silencio un momento, incluso cuando creías saberlo todo. En la práctica: aquí tienes la ruta en transporte público; y, si prefieres evitar la cola, reserva tus entradas o compara en Tiqets.

A última hora de la mañana, pon rumbo a Palacio Episcopal de Oporto. Lleva agua, calzado resistente y ni mires el reloj. En la práctica: aquí tienes la ruta en transporte público · las opiniones de otros viajeros.

Palacio Episcopal de Oporto, en Oporto

Para comer, fíjate en los sitios llenos de gente de aquí antes que en los menús traducidos a seis idiomas.

Por la tarde, pon rumbo a Museo del Vino de Oporto. Aquí el plan es no tener ninguno: una calle, luego la siguiente y una mesa cuando te lo pida el estómago. En la práctica: aquí tienes la ruta en transporte público · las opiniones de otros viajeros.

Por la noche, pon rumbo a Ribera de Oporto. Aquí el plan es no tener ninguno: una calle, luego la siguiente y una mesa cuando te lo pida el estómago. Le dan un 4,8 sobre 5 (12.723 opiniones), y no seré yo quien les lleve la contraria. En la práctica: aquí tienes la ruta en transporte público · las opiniones de otros viajeros.

Por la noche, déjate llevar: una terraza, un paseo y Oporto hará el resto.

Día 2 · Los imprescindibles

Por la mañana, pon rumbo a Puente Don Luis I. Es de esos sitios que te dejan en silencio un momento, incluso cuando creías saberlo todo. Le dan un 4,8 sobre 5 (98.999 opiniones), y no seré yo quien les lleve la contraria. En la práctica: aquí tienes la ruta en transporte público; y, si prefieres evitar la cola, reserva tus entradas o compara en Tiqets.

Puente Don Luis I, en Oporto

A última hora de la mañana, pon rumbo a Mirador de la Sierra del Pilar. Es de esos sitios que te dejan en silencio un momento, incluso cuando creías saberlo todo. Le dan un 4,8 sobre 5 (2518 opiniones), y no seré yo quien les lleve la contraria. En la práctica: aquí tienes la ruta en transporte público; y, si prefieres evitar la cola, reserva tus entradas o compara en Tiqets.

Para comer, la zona de Porto está llena de sitios: fíjate en los que están llenos de gente de aquí antes que en los menús traducidos a seis idiomas.

Por la tarde, pon rumbo a Catedral de Oporto. Lleva agua, calzado resistente y ni mires el reloj. Le dan un 4,6 sobre 5 (39.662 opiniones), y no seré yo quien les lleve la contraria. En la práctica: aquí tienes la ruta en transporte público; y, si prefieres evitar la cola, reserva tus entradas o compara en Tiqets.

Por la noche, pon rumbo a Muralhas Fernandinas do Porto. Aquí el plan es no tener ninguno: una calle, luego la siguiente y una mesa cuando te lo pida el estómago. En la práctica: aquí tienes la ruta en transporte público · las opiniones de otros viajeros.

Por la noche, déjate llevar: una terraza, un paseo y Oporto hará el resto.

Si aún te queda hambre

Otros sitios que me habría gustado incluir: Porto Walkers, Parque de la ciudad de Oporto, Museo del Fútbol Club Porto, Torre de los Clérigos, Capilla de las Almas y Iglesia de los Clérigos. Encájalos donde veas que el día te queda más despejado.

Mis consejos

Camina. Luego, coge el transporte público: así es como ves la ciudad en movimiento.

Reserva el día anterior en los sitios más concurridos: las colas han arruinado más de una mañana.

Lleva algo de dinero en efectivo: los mejores sitios suelen ser los que menos medios tienen.

Y si vas, cuéntame qué te ha gustado. Oporto cambia, y yo también.

Un relato de Triovol · escrito por alguien que volvería mañana

Los horarios, precios y aperturas pueden cambiar. Echa un vistazo a la web del lugar antes de ir para evitar sorpresas.