Relatos · Cuba
Un fin de semana en La Habana
Contado como se lo contaría a un amigo, paso a paso.
A La Habana no se va solo a visitar: te dejas atrapar. Así pasaría 2 días allí, sin prisas y dejando tiempo para lo que no se puede planear.
Día 1 · Los imprescindibles
Por la mañana, pon rumbo a Plaza Vieja. Es de esos sitios que te dejan en silencio un momento, incluso cuando creías saberlo todo. Imprescindible, y por algo será. Le dan un 4,6 sobre 5 (3249 opiniones), y no seré yo quien les lleve la contraria. En la práctica: aquí tienes la ruta en transporte público · las opiniones de otros viajeros.
A última hora de la mañana, pon rumbo a Plaza de San Francisco de Asís. Es de esos sitios que te dejan en silencio un momento, incluso cuando creías saberlo todo. Le dan un 4,6 sobre 5 (1196 opiniones), y no seré yo quien les lleve la contraria. En la práctica: aquí tienes la ruta en transporte público · las opiniones de otros viajeros.
Para comer, la zona de La Habana está llena de sitios: fíjate en los que están llenos de gente de aquí antes que en los menús traducidos a seis idiomas.
Por la tarde, pon rumbo a Casa de África. Es de esos sitios que te dejan en silencio un momento, incluso cuando creías saberlo todo. En la práctica: aquí tienes la ruta en transporte público; y, si prefieres evitar la cola, reserva tus entradas o compara en Tiqets.
Por la noche, pon rumbo a Museo de la Ciudad. Es de esos sitios que te dejan en silencio un momento, incluso cuando creías saberlo todo. En la práctica: aquí tienes la ruta en transporte público; y, si prefieres evitar la cola, reserva tus entradas o compara en Tiqets.
Por la noche, déjate llevar: una terraza, un paseo y La Habana hará el resto.
Día 2 · Los imprescindibles
Por la mañana, pon rumbo a Plaza de la Catedral. Es de esos sitios que te dejan en silencio un momento, incluso cuando creías saberlo todo. Imprescindible, y por algo será. Le dan un 4,7 sobre 5 (2356 opiniones), y no seré yo quien les lleve la contraria. En la práctica: aquí tienes la ruta en transporte público · las opiniones de otros viajeros.
A última hora de la mañana, pon rumbo a Catedral de la Virgen María de la Concepción Inmaculada de La Habana. Es de esos sitios que te dejan en silencio un momento, incluso cuando creías saberlo todo. Imprescindible, y por algo será. Le dan un 4,7 sobre 5 (579 opiniones), y no seré yo quien les lleve la contraria. En la práctica: aquí tienes la ruta en transporte público; y, si prefieres evitar la cola, reserva tus entradas o compara en Tiqets.
Para comer, la zona de La Habana está llena de sitios: fíjate en los que están llenos de gente de aquí antes que en los menús traducidos a seis idiomas.
Por la tarde, pon rumbo a Cuban Classic Car Tours by Eddy. Es de esos sitios que te dejan en silencio un momento, incluso cuando creías saberlo todo. En la práctica: aquí tienes la ruta en transporte público; y, si prefieres evitar la cola, reserva tus entradas o compara en Tiqets.
Por la noche, pon rumbo a Castillo de la Real Fuerza de La Habana. Es de esos sitios que te dejan en silencio un momento, incluso cuando creías saberlo todo. Le dan un 4,5 sobre 5 (399 opiniones), y no seré yo quien les lleve la contraria. En la práctica: aquí tienes la ruta en transporte público; y, si prefieres evitar la cola, reserva tus entradas o compara en Tiqets.
Por la noche, déjate llevar: una terraza, un paseo y La Habana hará el resto.
Si aún te queda hambre
Otros sitios que me habría gustado incluir: Fábrica de Arte Cubano, Capitolio Nacional de Cuba., Fortaleza de San Carlos de la Cabaña, Parque Central del Centro, Castillo de los Tres Reyes del Morro y Gran Teatro de La Habana Alicia Alonso. Encájalos donde veas que el día te queda más despejado.
Mis consejos
Camina. Luego, coge el transporte público: así es como ves la ciudad en movimiento.
Reserva el día anterior en los sitios más concurridos: las colas han arruinado más de una mañana.
Lleva algo de dinero en efectivo: los mejores sitios suelen ser los que menos medios tienen.
Y si vas, cuéntame qué te ha gustado. La Habana cambia, y yo también.
Un relato de Triovol · escrito por alguien que volvería mañana
Los horarios, precios y aperturas pueden cambiar. Echa un vistazo a la web del lugar antes de ir para evitar sorpresas.