Relatos · Brasil
Un fin de semana en Río de Janeiro
Contado como se lo contaría a un amigo, paso a paso.
A Río de Janeiro no se va solo a visitar: te dejas atrapar. Así pasaría 2 días allí, sin prisas y dejando tiempo para lo que no se puede planear.
Día 1 · Los imprescindibles
Por la mañana, pon rumbo a Centro Cultural Banco de Brasil (CCBB). Dedícale un par de horas y sal antes de que te sature; ese es el secreto para que te apetezca volver. Imprescindible, y por algo será. Le dan un 4,8 sobre 5 (47.000 opiniones), y no seré yo quien les lleve la contraria. En la práctica: aquí tienes la ruta en transporte público; y, si prefieres evitar la cola, reserva tus entradas o compara en Tiqets.
A última hora de la mañana, pon rumbo a Forte de Copacabana (Museu Histórico do Exército e Forte de Copacabana). Es de esos sitios que te dejan en silencio un momento, incluso cuando creías saberlo todo. Imprescindible, y por algo será. Le dan un 4,8 sobre 5 (47.000 opiniones), y no seré yo quien les lleve la contraria. En la práctica: aquí tienes la ruta en transporte público; y, si prefieres evitar la cola, reserva tus entradas o compara en Tiqets.
Para comer, fíjate en los sitios llenos de gente de aquí antes que en los menús traducidos a seis idiomas.
Por la tarde, pon rumbo a Estadio de Maracaná | Rio de Janeiro. Es de esos sitios que te dejan en silencio un momento, incluso cuando creías saberlo todo. Imprescindible, y por algo será. Le dan un 4,7 sobre 5 (116.000 opiniones), y no seré yo quien les lleve la contraria. En la práctica: aquí tienes la ruta en transporte público; y, si prefieres evitar la cola, reserva tus entradas o compara en Tiqets.
Por la noche, pon rumbo a Real Gabinete Portugués de Lectura. Aquí el plan es no tener ninguno: una calle, luego la siguiente y una mesa cuando te lo pida el estómago. Imprescindible, y por algo será. Le dan un 4,8 sobre 5 (5000 opiniones), y no seré yo quien les lleve la contraria. En la práctica: aquí tienes la ruta en transporte público · las opiniones de otros viajeros.
Por la noche, déjate llevar: una terraza, un paseo y Río de Janeiro hará el resto.
Día 2 · Los imprescindibles
Por la mañana, pon rumbo a Mirante do Leblon. Es de esos sitios que te dejan en silencio un momento, incluso cuando creías saberlo todo. Le dan un 4,8 sobre 5 (19.474 opiniones), y no seré yo quien les lleve la contraria. En la práctica: aquí tienes la ruta en transporte público; y, si prefieres evitar la cola, reserva tus entradas o compara en Tiqets.
A última hora de la mañana, pon rumbo a Jardín botánico de Río de Janeiro. Es de esos sitios que te dejan en silencio un momento, incluso cuando creías saberlo todo. Imprescindible, y por algo será. Le dan un 4,7 sobre 5 (48.874 opiniones), y no seré yo quien les lleve la contraria. En la práctica: aquí tienes la ruta en transporte público; y, si prefieres evitar la cola, reserva tus entradas o compara en Tiqets.
Para comer, fíjate en los sitios llenos de gente de aquí antes que en los menús traducidos a seis idiomas.
Por la tarde, pon rumbo a Praça General Osório. Es de esos sitios que te dejan en silencio un momento, incluso cuando creías saberlo todo. En la práctica: aquí tienes la ruta en transporte público · las opiniones de otros viajeros.
Por la noche, pon rumbo a Leblon Beach. Lleva agua, calzado resistente y ni mires el reloj. Imprescindible, y por algo será. Le dan un 4,8 sobre 5 (13.639 opiniones), y no seré yo quien les lleve la contraria. En la práctica: aquí tienes la ruta en transporte público · las opiniones de otros viajeros.
Por la noche, déjate llevar: una terraza, un paseo y Río de Janeiro hará el resto.
Si aún te queda hambre
Otros sitios que me habría gustado incluir: Parque Nacional Tijuca, Bondinho del Pan de Azúcar, Teatro Municipal de Río de Janeiro, Mirante Dona Marta, Parque Lage y Museu do Amanhã. Encájalos donde veas que el día te queda más despejado.
Mis consejos
Camina. Luego, coge el transporte público: así es como ves la ciudad en movimiento.
Reserva el día anterior en los sitios más concurridos: las colas han arruinado más de una mañana.
Lleva algo de dinero en efectivo: los mejores sitios suelen ser los que menos medios tienen.
Y si vas, cuéntame qué te ha gustado. Río de Janeiro cambia, y yo también.
Un relato de Triovol · escrito por alguien que volvería mañana
Los horarios, precios y aperturas pueden cambiar. Echa un vistazo a la web del lugar antes de ir para evitar sorpresas.